lunes, 22 de agosto de 2022

Los ordenadores que no salieron de Japón (I)

En muchos aspectos Japón es un ecosistema cerrado, separado del resto del mundo por su condición insular, por su historia, cultura y en gran medida también por el idioma. Japón resulta bastante impermeable a influencias externas y en muchas ocasiones tampoco tiene demasiado interés en mostrarse lejos de sus fronteras.

Uno de los campos donde es más evidente esta separación es el de la tecnología. Las empresas japonesas disfrutan de un mercado interior de más de cien millones de personas y además no deben preocuparse excesivamente por la competencia externa, en ocasiones menos avanzada tecnológicamente y con problemas para adaptarse al idioma y cultura del país.

Recuerdo una conversación que mantuve, hace muchos años, con un amigo que regresaba de pasar unos días en casa de un familiar que trabajaba en Tokio. Este amigo me contaba que los japoneses usaban internet en el móvil a varios megabits por segundo, que no mandaban SMS sino emails, que todos los móviles traían cámara y GPS y que se estaba poniendo de moda anunciar cualquier evento con un código cuadrado colocado en los carteles que podías escanear con tu cámara.

Yo miraba mi Nokia con su minipantalla monocroma y pensaba que tenía que estar exagerando. Pero poco tiempo después mostraron en televisión la llegada de un equipo de fútbol a Japón y a miles de japoneses en el aeropuerto con los móviles en alto sacando fotos, una imagen que hoy nos resulta normal pero que en ese momento era ciencia ficción.

En un mundo globalizado como el nuestro ¿cómo era posible que Nokia o Motorola nos vendieran móviles que estaban años atrás de sus equivalentes nipones, teniendo estos un mercado mucho más pequeño? ¿Y por qué no los distribuían también en occidente arrasando a las empresas de aquí?

Probablemente porque ellos tenían los mismos problemas para vender sus móviles fuera que las compañías extranjeras para hacerlo en Japón.

Con la informática pasó algo similar. Muchos ordenadores fueron comercializados únicamente en el mercado japonés y sólo se podían conseguir de importación, al mismo tiempo que los japoneses desechaban los modelos occidentales que no estaban preparados para mostrar sus caracteres especiales ni tenían software específico.

Los inicios de los ordenadores personales

Aunque ya hacía muchos años que las compañías japonesas fabricaban sus servidores y ordenadores para grandes empresas fue a finales de los años setenta cuando marcas como Hitachi, Sharp, NEC, OKI, Mitsubishi, Ricoh, Casio, Fujitsu, Canon, Sord y otras empezaron a pelearse por introducir soluciones informáticas en las casas y las oficinas.

De esta primera hornada de equipos aparecidos entre 1978 y 1982 destacaron varios modelos de 8 bits como los Hitachi Basic Master, Matshusita JR, Toshiba Pasopla, Fujitsu FM-7, Sharp MZ y X y las gamas de NEC PC-8000, PC-6000 y PC-8800.

Pese a existir una gran fragmentación tres de estas series de equipos llegaron a implantarse con mayor fuerza en el mercado: Fujitsu FM-7, Sharp X y NEC PC-8800. Eran nuestros Amstrad, Spectrum y Commodore de la época, pero en versión oriental.

La mayoría incorporaban procesadores Z80, o en el caso de los NEC su propio clon de ese micro, que después veríamos en muchos de nuestros equipos occidentales sustituyendo al chip de Zilog, aunque algunos usaban procesadores de Motorola. La memoria variaba entre 16 y 64 Kb y todos traían algún tipo de Basic, entrada para cinta y opciones de disco.

Algunos de estos modelos tenían características realmente potentes para la época:

  • El Fujitsu FM-7 (Fujitsu Micro 7 - 1982) funcionaba con dos procesadores Motorola 6809, uno para la CPU y otro como procesador gráfico, programables de forma independiente y que compartían parte de la memoria.

    El equipo venía además con 64Kb de memoria, un modo gráfico de 640x200 píxeles a 8 colores y opciones para incluir una disquetera de 5,25’’, un disco duro de 10 a 20 Mb e incluso una tarjeta de expansión con un micro Z80 para poder ejecutar CP-M.

    El FM-7 compartía procesador, Basic de Microsoft y parte del diseño con el CoCo americano y el Dragon europeo. Incluso algunos programas eran compatibles con todos los modelos.

    En 1985 Fujitsu actualiza su gama con la serie FM-77, que era compatible hacia atrás con el software del FM-7, pero incorporando modos gráficos con 4096 colores, teclado por infrarojos y muchas otras novedades. El último equipo FM-77 apareció en 1988, siendo el undécimo de la gama FM-7.

  • El Sharp X1 (1982), un ordenador realmente precioso, era una evolución de la línea MZ de la propia Sharp. Como los otros equipos que hemos visto también incluía de serie 64Kb de memoria y un modo gráfico de 640x200.


    Una de sus principales características, llamada PCG (Programmable Character Generator), era la de realizar superposición de gráficos y texto sobre vídeo, pudiendo usarse como una estación multimedia. Además traía incorporado funciones de teletexto e incluso llegó a salir como periférico una capturadora de vídeo, algo impresionante para un ordenador aparecido el mismo año del Spectrum.

    Otra de las innovaciones de Sharp en sus gamas MZ y X era el concepto de “Clean Computer”, que consistía en que el equipo sólo traía una ROM mínima que únicamente se usaba para cargar el sistema operativo desde cinta o disco, al estilo de los PC.

    Sharp continuó fabricando distintos modelos del X hasta 1987 con el X1 Turbo Z.

     

    Uno de los más curiosos es el X1 twin que conjuntaba un X1 con una consola PC-Engine, un concepto similar al Teradrive de Sega (PC 286 y Megadrive).

    Sharp era una experta en este tipo de combinaciones extrañas ya que tenía modelos de televisores que incorporaban una Nintendo Famicon (nuestra NES) o, aún más sorprendente, el Famicon Titler, un aparato que permitía añadir texto o subtítulos a un vídeo y al mismo tiempo era una consola Famicon.

  • La gama NEC PC-8800 , también llamada coloquialmente PC-88, se inauguró con el PC-8801 (1981), un ordenador con CPU NEC, compatible con Z80, 64Kb de memoria y un modo gráfico de 640x200 a 8 colores o de 640x400 a 2 colores.

    La gama PC-88 llegó a contar con 17 modelos distintos aparecidos hasta 1989 y fue un gran éxito de ventas para el que se realizó una gran cantidad de software. Los últimos equipos contaban con procesadores de NEC de 8Mhz, 192Kb de RAM, modos gráficos de hasta 65.000 colores, sonido estéreo y disquetera incorporada.

    Casi simultánemanete a esta gama NEC creó otras dos: 

    • los PC-6000 eran una versión menos potente y más accesible de los PC-88, con un microprocesador menos potente, 16Kb de memoria y un teclado de goma, parecido al del ZX Spectrum. Esta gama fue mucho menos exitosa que los PC-88.

    • los  PC-9800 (coloquialmente llamado PC-98) eran una gama superio a los PC-88, con microprocesadores del 16 bits y, más tarde, de 32 bits. Eran ordenadores muchísimo más caros y pensados para la empresa y comparables a los IBM PC de occidente.


Los precios de salida de los equipos de 8 bits se encontraban en una horquilla entre 120 000 a 170 000 yenes, que convertidos y aplicando la inflación corresponderían aproximadamente a 1 200 a 1 700€ de la actualidad.

De todos ellos los únicos que salieron de las islas de forma consistente fueron los modelos de NEC, que en Estados Unidos y Gran Bretaña se vendieron con varias denominaciones, entre ellas NEC TREK, una versión del PC-6001.

Así que los japoneses tenían un problema similar a nosotros con la variedad de equipos existentes ya a finales de los 70 y principio de los 80. 

Pero dos sucesos vienen a alterar este mercado fragmentado en muchos sistemas incompatibles. Por un lado la apuesta de NEC por asaltar el mercado más profesional con la gama PC-9801, con microprocesadores de 16 bits va cogiendo poco a poco mayor relevancia en el mercado. Y por otro lado en 1983 la corporación ASCII Corp., respaldada por Microsoft, anuncia la creación de un nuevo estándar para ordenadores de 8 bits llamado MSX al que se adhirieron casi todas las marcas japonesas a excepción de Fujitsu, Sharp y NEC que prefirieron mantener sus exitosas gamas propias.

En los siguientes años MSX coparía buena parte del mercado de 8 bits en Japón hasta que este tipo de procesadores quedó en desuso, tema que trataremos, junto con los nuevos equipos de 16 bits, en la segunda parte de este artículo.


 

4 comentarios:

Magoric dijo...

Gran artículo y gran labor de investigación. Muchas gracias.

Almighty God dijo...

¡Qué bueno! Siempre me ha molado todo esto Japonés, es que es una forma totalmente diferente de hacer las cosas.

FoG dijo...

Genial artículo Lenko. Mira que salieron cosas chulas en Japón y que nunca nos llegaron. Incluso en diseño, fueron superiores a USA o Europa en muchos aspectos.

Oscar González dijo...

Me ha encantado. No tení ni idea de todo lo que había en Japón.