NIVARIA: BIOGRAFÍA RETRO DE LOS MIEMBROS DE CGR p1

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Este debate contiene 13 respuestas, tiene 12 mensajes y lo actualizó gcp Gustavo hace 3 semanas, 5 días.

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    Me ha parecido interesante que cada uno de los miembros de CGR publique su biografía “retro”, del mismo que la gente nueva que entra en el foro hace una presentación…yo mismo voy a publicar la mía, por partes, por ahora aquí va la primera y que está relacionada con el momento que viví cuando salieron estos inolvidables equipos y cuál fue mi experiencia con ellos, ….espero que resulte ameno de leer… 😆 😆 , es un trocito de mi vida.

    [b]NIVARIA

    [u]En el principio….[/b][/u]

    No tenía en aquel momento una idea clara de lo que era un ordenador….sólo oía decir que los ordenadores permitían hacer muchas cosas, se utilizaba para el trabajo, las oficinas, las fábricas, las administraciones públicas….que tenían forma de máquina de escribir pero con pantalla, que eran voluminosos o al menos eso me parecía cuando los veía con ojos de niño, que parecían aparatos sacados de cualquier película de ciencia ficción.

    Recuerdo ver un programa de televisión por la 2, en horario de merienda a las 5 de la tarde llamado “Leo contra todos”, un peculiar concurso de televisión del momento cuyos participantes eran alumnos de colegios que competían contra una máquina, de preguntas y respuestas, hoy en día sería una tontería de programa, los ves ahora y realmente el paso del tiempo les sienta fatal, pero en aquella época eran la bomba.

    Tampoco tenía ni idea de lo que eran consolas….esa palabra la escucharía por primera vez bastantes años más tarde…En cualquier caso, estaba emocionado…..la idea de poder tener en mis manos una de esas máquinas me producía una ansiedad tal que no paraba de hablar de ello en casa, en el colegio, con los amigos….con todo el mundo….y por tanto ese deseo se convirtió en una obsesión durante aquellos maravillosos años…

    El hecho es que por aquel entonces, con la poca información que tenía y sin nadie que me explicara correctamente los diferentes modelos, estándares, prestaciones, etc…, me armaba un auténtico lío porque realmente no había tampoco gente que supiera realmente de esto, la informática y concretamente la microinformática, ya que se trataba dede un fenómeno muy reciente. Los vendedores o comerciales por un lado entre que no sabían, por otro lado intentaban colarte el producto como fuera, incluso te decían que este producto utilizaba cintas o cartuchos, pero sin saber bien dónde o como cargarlos, era un auténtico despropósito tener información útil que te ayudara a tomar una decisión sobre cuál era la mejor opción.

    [b][u]1982[/u][/b]

    En aquel año, me llamó la atención una campaña que hacía la hoy desaparecida y por aquel entonces importante entidad financiera llamada CajaCanarias a sus clientes, ofreciendo a sus clientes, por la contratación de no sé muy bien qué producto financiero un ordenador, aunque creo que también se podía comprar….de hecho le pregunté a un empleado de banca que cuánto costaba el ordenador y me dijo que costaba alrededor de casi 60 mil pesetas de la época, no lo recuerdo bien….por más que he intentado hacer memoria,…., fuera como fuere era un auténtico dineral…una cantidad tan desorbitada que quebró de raíz mis esperanzas de conseguir tener un ordenador…ese precio tal vez sería asequible en el Reino Unido, país de procedencia de la marca, pero en España era demasiado, equivalía a varios meses de sueldo, sencillamente inaceptable e inalcanzable para inmensa mayoría de las familias…y yo no podía pedirle a mis padres eso.

    El “ordenador” en cuestión era….me hace gracia decirlo….un Sinclair Spectrum 48….el famosísimo “gomas”, cuando lo vi me pareció una calculadora gigante, con un color negro muy característico, y las teclas…..parecía una calculadora gigante…no tenía aquella forma tan típica que veía en los anuncios por la TV o por prensa de los ordenadores orientados principalmente a las empresas. Sin embargo, aunque mi interés por este ordenador decayó por el precio….que realmente acabaría bajando con los años….observé como en el colegio ya algunos niños me comentaban que lo tenían en su casa….que jugaban con él, a través de cintas de casette…no sabía en aquel momento cómo era el procedimiento….en mi casa por aquel entonces no teníamos ni una triste radio con casette y de hecho sólo las veía en los escaparates de las tiendas, pero mis padres no compraron ninguna…por lo que entender a qué se referían…pues cero.

    Pero….ocurrió en ese año algo…un día de verano que iba con mi madre por la calle La Carrera, en La Laguna, nos paramos en una conocida juguetería, fue mi regalo de cumpleaños, el regalo en cuestión era una Donkey Kong Junior de Nintendo, una “maquinita” con un solo juego, por aquel entonces las llamábamos así….años más tarde se rebautizarían como consolas portátiles. Un divertidísimo y adictivo juego de plataformas en donde un mono tenía que esquivar pájaros y cocodrilos saltando encima de ellos y columpiándome en lianas hasta liberar a un Gorila que estaba prisionero. Lo más divertido era cuando tiraba los cocos. Aún recuerdo la frase que le dije a mi madre cuando en plena calle después de comprarlo me puse a jugar entusiasmado con la máquina y le dije: “… ¡Mamá!… ¡he conseguido 7 puntos ya!…”…..en fin….la alegría de un niño,…qué tiempos…

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/Donkey-Kong-Jr.png[/IMG]

    Esta maquinita, lamentablemente no la conservo a día de hoy, en su día la presté a un amigo y varios días después me dijo que había tenido “un accidente” con ella y se había roto. Fue una lección para mí….aprendí el riesgo que supone prestar algo tuyo y que al final por el motivo que sea te acabas quedando sin ello.

    Este tipo de máquinas fueron muy populares, las pilas duraban muchísimo…nada que ver con las consolas portátiles de hoy en día o sobre todos los móviles…y eran el entretenimiento perfecto cuando estabas en el recreo o tenías algún rato libre de corta duración.

    Evidentemente, esta maquinita no era un ordenador, pero si fue para mí el primer paso en mi incipiente interés por los ordenadores.

    [b][u]1983[/u][/b]

    En este año sucedió un hecho clave: a mi primo, que era varios años mayor que yo, le compraron un ordenador, me lo comentó telefónicamente….porque en aquel año no había internet ni nada parecido…me dijo que se lo habían comprado sus padres, obviamente, y que era una pasada, que era lo más,….me hablaba maravillas de él. Realmente, mi primo fue la primera persona que me habló con cierto nivel de criterio y coherencia del mundo de la informática por aquel entonces y no fue casual, ya que le gustaba mucho ese campo, y de hecho él profesionalmente acabó dedicándose a ello y montó una academia que en la actualidad lleva con otro socio, dedicada a la enseñanza de distintas disciplinas relacionadas con el campo de la formación en materia de informática.

    Cuando fui a su casa, me enseñó su ordenador…era un flamante Commodore 64, no tenía estéticamente el mismo aspecto que el Spectrum….para nada…parecía más profesional, las teclas eran particularmente duras, tenía un tamaño más…digamos “normal” y disponía de diferentes periféricos: un datasette propio de Commodore, un joystick Quickshot II…extraordinariamente popular en aquellos años, de hecho duramente mucho tiempo se consideró que era el estándar en joysticks….y lo tenía conectado a un televisor de tubo de 21 pulgadas de una marca que no recuerdo. Además se había comprado dos juegos de cinta: Sentinel (un juego de simulación espacial en donde te pones a los mandos de un cañón y te ponías a disparar a las naves….sospechosamente parecido al cañón del Halcón Milenario de la película de la Guerra de las Galaxias) y Frogger (un juego que consistía en una rana que tenía que atravesar una carretera llena de vehículos y un río lleno de peligros). Las primeras instrucciones que aprendí en este ordenador eran “load and Run”, para la carga de aplicaciones y juegos en cinta. No podría determinar la de horas que pasé jugando con ese ordenador, mi primo cada semana compraba algún juego nuevo: títulos como Jumpman Junior, Exploiding Fist, Desert Fox, Impossible Mission, International Karate, por supuesto, Green Beret, California Games, Winter Games, Summer Games, Barbarian, After Burner, Out Run, ThunderBlade, por citar algunos….y un montón de títulos más, con ellos también aprendí a tener paciencia….los tiempos de carga muchas veces se hacían insoportables, pero era lo que había en ese momento. Lo más característico de este ordenador era su sonido, del chip SID, era una gozada oírlo, era tan particular….el resto de los ordenadores de la época no tenían algo similar, eso permitió que la programación de demos en este ordenador tuviera tanto éxito especialmente por su música y por la estética de sus gráficos, sus posibilidades….hicieron de este ordenador una máquina de ensueño y el catálogo de juegos que tenía era sencillamente inmenso (sin riesgo de equivocarme fue la máquina con el mayor catálogo de juegos y aplicaciones…sólo superado por el PC), vamos que podríamos considerarlo como la PlayStation de la década de los 80, un ordenador inolvidable.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/c64.jpg[/IMG]

    También observé que pocos meses después, mi primo traía cintas vírgenes con “copias de seguridad”, me viene a la memoria con mucho humor, especialmente por los debates que hay hoy en día sobre el tema de la piratería, que parece que es algo que ha aparecido recientemente y realmente es un fenómeno que existe desde hace muchísimo tiempo, desde que tengo uso de razón. Recuerdo haber ido con él a comprar con él este tipo de “copias de respaldo” al rastro de Santa Cruz y también alguna tienda física que no recuerdo bien su ubicación, cerca de la Plaza del Príncipe a un precio bastante inferior que los juegos originales.

    En cualquier caso, su colección de software original, llegó a superar los 100 juegos originales, una auténtica pasada y se animó a comprar un segundo joystick para jugar en modo de 2 jugadores simultáneos, menudos piques teníamos…casi siempre ganaba él, era un auténtico fiera….y seguramente el primer caso serio de ludopatía que conocí.

    Una de las cosas que no se le puso a este equipo fue una disquetera…que por cierto era casi tan grande como el propio ordenador, y no tenía buena fama…decían que no era muy fiable, como mi primo no la compró no lo pude averiguar, pero vamos que me quedé con las ganas, la disquetera y su prestaciones te abría un nuevo mundo de posibilidades y la verdad es que con el paso de los años, las cintas empezaban a quedarse cortas….ya intuíamos que su época estaba próxima a su fin, pero en plena década de los 80, era el formato más popular y utilizado entre el público y ese era su momento.

    Con tanto entusiasmo por este ordenador, le rogué a mis padres que me compraran uno como el que tenía mi primo, pero no me hicieron el menor caso…a mis padres no les hacía gracia que un ordenador se utilizara para jugar…ellos pensaban que servía para estudiar y para trabajar, además observaron con preocupación el tiempo que perdía jugando con este ordenador y consideraron que podría resultar perjudicial para mi rendimiento escolar y no hubo manera, pero…ya percibía luz en el horizonte…la posibilidad de tener mi propio ordenador estaba más cerca.

    [b][u]1984-1985[/u][/b]

    Yo seguía mirando en tiendas, miraba en Galerías Preciados, en las tiendas regentadas por hindúes en Santa Cruz, Maya, Visanta, Laly, etc…y otros ya desaparecidos… miraba los diferentes ordenadores que había.

    Estaban los Commodore 64 como el de mi primo, los Spectrum, también veía los Amstrad que me llamaron la atención porque tenían la unidad de casette integrada y también vi los MSX….estos últimos noté que eran diferentes dependiendo del fabricante, lo que no ocurría con las otras marcas mencionadas…no sabía realmente que los MSX no eran un fabricante sólo….sino que era un estándar, un patrón que cada fabricante podía utilizar siguiendo esa norma…entre los diversos modelos de MSX me llamó atención los Spectravideo, porque tenían un acabado bastante profesional,…aquellos teclados blancos y de gran precisión….eran ideales para escribir sobre ellos, de hecho estaban considerados como los mejores teclados que había en este campo a nivel de ordenadores domésticos o microordenadores.

    Mientras tanto, los recreos en el colegio, acabaron convirtiéndose en un auténtico foro, como los que hay ahora en internet, pero sin internet…los compañeros de colegio comentábamos las prestaciones de nuestros equipos, de forma acertada o no y de forma exagerada o no….ya se sabe cómo son los niños…”que si me equipo hace esto….que si el tuyo no lo hace”, …realmente hablábamos y exagerábamos de lo que conocíamos y de lo que no conocíamos…en realidad en la etapa adulta eso tampoco ha cambiado mucho, de lo que podía hacer nuestro ordenador y de lo que no…si nos hubiera escuchado alguien, poco menos que hubiera pensado que teníamos un ordenador de la NASA…., en fin…cosas de niños.

    Con el tiempo, empezaron a vislumbrarse varios grupos diferenciados y agrupados en torno a cinco grandes sistemas, los más importantes y/o importantes: Commodore, Spectrum, Amstrad, MSX y Atari…se crearon grupos de intercambio de juegos y aplicaciones…esos recreos parecían un auténtico mercado donde aparecían todo tipo de juegos de diferentes equipos, empezaban los regateos, los piques, que si tu ordenador tiene los colores apagados, que si el tuyo no saca juegos, que si mi versión es mejor que la tuya, etc….con mayor o menor razón, se sucedían eternos debates sobre las ventajas y desventajas de cada máquina….pero el denominador común era el mismo siempre: todo el mundo consideraba que su ordenador era el mejor….en eso a día de hoy tampoco hemos cambiado mucho….seguimos tan talibanes como entonces.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/revistas.jpg[/IMG]

    La aparición de las revistas de informática…. (porque claro hay mucha gente, sobre todo las generaciones más jóvenes, bendita ignorancia, que piensa que las revistas de videojuegos aparecieron con las consolas y ordenadores de ahora y realmente existen desde que existe la informática al igual que la piratería) …como Microhobby, MicroMania, Input MSX, etc…entre otras, se convirtió en una de nuestras más valiosas fuentes de información, nos permitieron conocer mejor las máquinas que teníamos, sus prestaciones, las novedades en cuanto a software y hardware…y sobre todo opiniones tanto de editorial como de expertos que tenían mayor acceso a la información en este campo. Todas estas revistas se convirtieron en nuestra particular biblia y aquel compañero que tenía pasta para comprarse una solía traerla al colegio para leerla todos, mirando embobados sus páginas….incluso aquellas llenas de líneas interminables de código que no siempre estaban correctamente redactadas y por tanto no funcionaban.

    Por otra parte, en el colegio teníamos clase y aula de informática, pero los ordenadores que teníamos eran, me hace mucha gracia decirlo, los increíbles y alucinantes Dragón 32….estos ordenadores eran la rechifla en el colegio, todos se reían de las “impresionantes” prestaciones que tenían. Nunca entendí cómo habían comprado esos ordenadores para la clase de informática. En la clase podría haber unos 25 ordenadores de esos, si no recuerdo mal, conectados a un monitor de fósforo verde. En las clases aprendíamos las nociones más elementales de programación en Basic. Pero lo divertido es que los que tenían ordenador en su casa se jactaban de que su ordenador era mucho mejor que el del colegio…yo como no tenía ninguno pues realmente no decía nada, pero la verdad es que el Dragón 32, no me impresionó, más bien todo lo contrario, me aburría totalmente, ver y teclear líneas de código en Basic delante de una pantalla verde, no tenía magia, las clases de informática se convirtieron en un tedio insoportable. Nunca supe que fue de esos ordenadores cuando varios años más tarde fueron sustituidos por unos vulgares clónicos de PC de la marca Epson….sé positivamente que hoy en día valdrían una pequeña fortuna para su afortunado poseedor.

    Las copias piratas empezaron a abundar, las compras de cintas vírgenes se hicieron imprescindibles (de 30, 60, 90, 120)….eran los años del reinado indiscutible de la cinta, pero ya empezaba a vislumbrarse poco a poc algo llamado disquetes en varios formatos, el más popular….el de 3.5 pulgadas….para mi sería bastante premonitorio.

    [b][u]1986[/u][/b]

    Llegó el segundo año clave para mi pequeña historia personal con los ordenadores. Se podría decir que fue con el Commodore 64, el ordenador con el que empecé, pero no lo tenía en propiedad, no era mío y quería tener uno a toda costa. Sin embargo, a veces el destino juega no una mala pasada sino que te tiene reservada una sorpresa o un giro de acontecimientos no previsto.

    En ese año, mis padres, por fin….habían aceptado comprarme un ordenador, como regalo de cumpleaños, de fin de curso y de que ya me lo iba mereciendo….aunque sólo fuera por lo pesado que había sido en los años anteriores. Yo no tenía dudas y pedí el Commodore 64 como el que tenía mi primo, pero me encontré con una negativa rotunda. A mis padres, como ya comenté antes, no les hacía ninguna gracia que eligiera ese ordenador y ya me habían dicho de antemano que no pensaban comprarlo, la explicación era muy simple: para ellos el C64 era un ordenador para jugar, consideraba que me iba a pasar las horas jugando y jugando como le había ocurrido a mi primo, que se convirtió en un jugón de primera, a costa de echarle horas y horas en las que descuidó muchas cosas, entre ellas sus estudios….eso les sirvió de argumento a mis padres para no comprarlo y nada de lo que dijera les iba a convencer de ello…, en honor a la verdad, lo cierto es que ese ordenador prácticamente no fue utilizado para estudiar o para programar al menos en mi caso, cuando tuve la fortuna de que mi primo me lo prestara, pasaba muchas tardes jugando con él, y ese fue el razonamiento empleado por mis padres para justificar su negativa….ellos nunca me comprarían un C64.

    Tenía entonces que barajar otras opciones…los Spectrum….personalmente no me atraían…ya había oído comentarios negativos del gomas, principalmente su teclado, que era un auténtico horror…resultaría muy divertido organizar una competición de mecanografía con Spectrum…sería algo digno de verse….no querría imaginarme la cantidad de lesiones en los dedos y en los metacarpios se producirían con la utilización de ese teclado.

    Las versiones +2, ya con un teclado decente, hubieran sido otra opción, pero la verdad es que no había escuchado las excelencias de los Sinclair como ordenador para estudiar, su fama era más bien la de un ordenador para jugar, algo parecido a los C64…pero en aquella época tampoco conocía mucho de ese sistema más allá de lo que leía en las revistas y los comentarios en el colegio, por tanto los Spectrum…en principio los descartaba, a pesar de que ya había bajado bastante el precio…recuerdo que el Spectrum Gomas costaba unas 16.000 ptas. de la época en la tienda Visanta tras preguntar allí.

    La gran oportunidad que se me presentó vino bajo la forma del Commodore 128, o debería de decir los 2 Commodore 128, me explico. Existía una versión que integraba el teclado y la placa base del ordenador….esta versión era la más conocida y era esta:

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/f37cfab76747263696c5fc31f53870e0.jpg[/IMG]

    Como se puede observar esta versión tenía una vez más una disquetera casi tan grande como el ordenador pero estaba separada, este equipo no recuerdo bien lo que costaba pero se iba de las 100.000 pesetas creo, el C64 había bajado bastante de precio y costaba ya en torno a unas 45.000 pesetas, si la memoria no me falla (puedo equivocarme). Este equipo tenía un aspecto muy profesional, pero claro la disquetera se vendía aparte lo que encarecía el precio considerablemente, eran disqueteras eran realmente caras y usaban el formato 5.25.
    Sin embargo, había otra versión de Commodore 128, de la cual me enamoré perdidamente, y era la versión C128D o desktop, es decir, era una versión en la que el teclado estaba separado de la placa base y sí incluía la disquetera. Esta versión la encontré en Santa Cruz a través de un importador que los vendía en la zona de Residencial Anaga, no tenían tienda física, sino que tenían un local donde guardaban los equipos que estaban amontonados en cajas. El señor que nos atendió a mi madre y a mí, nos comentó que esta versión era la auténtica con 128kb de memoria, que la otra realmente no lo era, por mucho Commodore 128 que se llamase, no entendí muy bien lo que me explicó o cómo me lo explicó….han pasado 30 años de eso….pero entendí que esta era la mejor opción.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/%24_57.JPG[/IMG]

    El ordenador me parecía increíble, venía todo integrado, y lo mejor de todo (este detalle no lo conocían mis padres, y de forma muy conveniente no lo mencioné), tenía la opción de convertirlo en un C64 sólo con poner las instrucción Go64. Todo parecía perfecto, mi madre estaba casi convencida, ese ordenador cumplía con la idea que tenían en mente para mí, un ordenador con el que poder aprender y que me sirviera en los estudios…todo parecía ir bien…hasta el momento fatídico de conocer el precio….superaba de largo las 150.000 pesetas, sólo el equipo…mi madre casi dio un respingo….mi sueño se esfumó en su momento y el C128 pasó de largo….

    La semana siguiente casi fue de luto para mi….llevaba casi 3 semanas buscando, comparando y preguntando en un montón de sitios, y cuando ya casi lo tenía se me había ido la oportunidad, pero era normal, había que pensar en la economía familiar…no se trataba sólo del ordenador, además había que comprar una pantalla, mis padres no querían que conectara el ordenador al televisor del comedor de la casa, y cuando sumabas un gasto por aquí, otro gasto por allí….el total se convertía en una cifra inasumible…más o menos como cuando te compras un pc en la actualidad, que resulta ser una gran inversión.

    En cualquier caso, una semana después de la compra “infructuosa” del commodore 128, y lo que en un principio iba a ser un regalo por mi cumpleaños se estaba demorando tanto que se iba a convertir casi en un regalo de fin de curso académico. Siguiendo con nuestra rutina de dedicar una tarde a mirar y preguntar en tiendas, entramos en una tienda de las Ramblas de Santa Cruz, situada algo más allá de la Plaza de Toros, la empresa en cuestión se llamaba, nunca me olvidaré, DAISA Informática, que tenía una sucursal, si no me equivoco en La Laguna, en la calle Heraclio Sánchez.

    Cuando entré en la tienda me percaté de un detalle importante: aquella tienda sólo tenía expuestos ordenadores de dos marcas: Amstrad y MSX. En el caso de los Amstrad, tenía los modelos cpc464, cpc6128 (este fue el que más me gustó de los Amstrad expuestos) y el PCW8256.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/amstrad.jpg[/IMG]

    En el otro lado, compartiendo la exposición, se encontraban los microordenadores MSX, todos de la marca Phillips, los modelos en cuestión eran: VG 8010, VG 8020 y VG 8235. Recuerdo además ver al hijo de la dueña de la tienda jugar a un juego de pinball, que no era otro que el RollerBall, en uno de esos MSX que estaba encendido y jugaba con el teclado,…fue otra cosa que me llamó la atención…en el C64 no se jugaba con el teclado, sino con joystick.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/msx.jpg[/IMG]

    En ese momento, se iba a desatar una de las mayores batallas de sistemas que se podían librar en aquellos años….

    Por el lado de los Amstrad, se descartaron inicialmente los modelos cpc 464, por feo y porque llevaban un casette incorporado…mi madre cuando lo vio rápidamente dijo “…este ordenador seguro que es para jugar, olvídate de este modelo”. Además tenía 64kb de memoria…para mis padres todo lo que llevase el número 64 les recordaba al commodore 64 y casi de forma subconsciente tendían a rechazarlo. Además, de que ellos pensaban en comprar un equipo con 128kb de memoria, que superase las limitaciones de los micros de 64kb. El 8256 le gustó a mi madre, lo veía muy profesional y le recordaba al C128, pero de nuevo, una vez más se tuvo que desechar esta posibilidad por el precio, a mí lo que no me gustaba del 8256 era su monitor de fosforo verde….siempre me he preguntado ¿por qué motivo no podrían a este ordenador un monitor a color?, quizás la historia hubiera cambiado…

    El 6128, era el que más me gustaba de toda la gama, tenía un aspecto profesional, un buen teclado, memoria de 128kb y tenía disquetera. Su precio, cerca de 90.000 pts.

    Por el lado de los MSX, se descartaron rápidamente el VG8010, además que era también bastante feo, el teclado me recordaba al “gomas” del Spectrum 48kb, por lo cual no quería verlo ni en pintura, esas teclas de bajorrelieve eran un horror para escribir sobre ellas.

    El VG8020, lo veía muy simple y tenía….qué gracia….64 kb de memoria, cuando le dije a mi madre, “…Mamá…este es el MSX 64KB”….automáticamente me dijo “Pues este modelo NO”, qué divertido…, sólo oír el número 64 ya le provocaba rechazo.

    Y por último, estaba el VG8235, este modelo me comentó el comercial que les acababa de llegar y era el mejor de la gama, tenía 128kb, tenía disquetera, un chip gráfico mejor que el resto de los MSX, ya que realmente era un MSX-2….yo embobado escuchándole…tenía slots de expansión, etc… Su precio, esto tampoco lo olvidaré, 122.000 pts.

    Otra vez de nuevo en el eterno dilema….pero ya habían sido muchas las veces que me había encontrado en esta situación y ya no íbamos a eternizar esta cuestión, por una vez mis padres y yo estábamos de acuerdo en esto.

    Después de barajar los pros y los contras, al final el elegido resultó ser el MSX-2 VG-8235, después de una durísima deliberación en el que se mezclaron muchos argumentos, tanto económicos, de prestaciones de los equipos, morales por mi parte por lo de elegir al final un ordenador que era 30.000 pts. más caro que el Amstrad, etc…

    El Amstrad personalmente tenía a su favor un acabado profesional bastante bueno, mejor realmente que el del MSX, lucía mejor, un buen teclado, en el colegio me habían hablado muy bien de él, en ese sentido tenía buenos argumentos a su favor. En contra tenía el problema de que precisaba sí o sí el monitor, ya que el Amstrad no podía funcionar sin él o bien a través de un adaptador modulador de corriente especial que no disponían en la tienda. El precio se disparaba con el monitor, aún más si era un monitor en color.

    Pero el factor que realmente inclinó la balanza a favor del MSX resultó ser la disquetera, es decir, me explico, ambos equipos tenían disquetera, pero las disqueteras eran diferentes: Amstrad usaba un modelo propio de disquetera de 3 pulgadas, mientras que el MSX-2 usaba las conocidas disqueteras de 3.5, que en principio parecían ser el formato más aceptado por los fabricantes.

    A mi madre, que como siempre tenía la última palabra, le convenció del MSX, que usara disquetes, no había ni rastro de cassette y cintas para ella,…si hubiera mirado detrás….habría visto que existía esa posibilidad. De forma discreta le pregunté al comercial el precio de un precioso Datasette Phillips NMS 1520, y me dijo que 25.000 pts., y no volví a preguntar nada más y mucho menos decírselo a mi madre….le hubiera dado un ataque allí mismo.

    Y este fue el ganador de la batalla, el Msx-2 VG-8235

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/Philips_VG-8235_MSX-2_158780_4.JPG[/IMG]

    Al final, el MSX venía para casa, era el elegido y junto con él un juego de cartucho, Road Fighter, pudo ser otro juego, uno de ninjas…pero preferí el de coches….sabía que tardaría aún muchos años en sacarme el carnet de conducir, o sea que mejor matar el tiempo de manera virtual. Fue en este momento cuando comprobé lo caros que eran los juegos de MSX en formato de cartucho: 3.000 pts., nada que ver con los de cinta de commodore que solían valer 500-600 pts. y no te digo ya en formato pirata. Además, olvidé mencionarlo, se compró un joystick, una versión de color blanco del popularísimo Quickshot II de Spectravideo, con el logotipo de MSX, de 2 gatillos y selector de disparo automático, su precio 2.500 pts.

    Faltaba la pantalla, de eso se encargó mi padre, la duda estaba en comprar un monitor, a color claro, no quería ver el fósforo verde ni por asomo, o comprar un televisor. Mi padre consideró que era mejor comprar un televisor de 14 pulgadas, porque además de poder utilizarlo para el ordenador, se podría por otra parte ver la tv, aunque sólo fueran 2 canales y es que en aquella época había más programas en el aparato del televisor que cadenas de televisión, eran otros tiempos….

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    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/philips.jpg[/IMG]

    La lógica era innegable, el monitor sólo serviría para el ordenador y ya está, era una especie de pantalla tonta…con el paso de los años me di cuenta de que hubiera sido mejor comprar el monitor, en concreto el modelo NMS VS0080 de Phillips, que hubiera quedado ni que pintado con el MSX y con una calidad de imagen soberbia, similar a la de los 1084 de Commodore y con un precio similar a un tv con igual número de pulgadas.

    Hoy en día pillar una tv no cuesta ni 5 €, pero pillar ese modelo de monitor, en el caso de conseguirlo, podría costar perfectamente más de 100€,…fue uno de mis sueños dorados que tampoco pude conseguir hacer realidad.

    Aún recuerdo el olor a nuevo que desprendía el equipo, cuando lo extraje de su embalaje, plásticos y corchos, que acabarían desapareciendo sabe dios dónde, pero la caja afortunadamente la conservo, si bien no está en la mejor de las condiciones. De hecho varios años más tarde, un buen día me percaté de que la caja había desaparecido o al menos no se encontraba en su lugar habitual, le pregunté a mi madre si la había visto, me dijo que la había puesto en el cuarto de la tabla de planchar donde solemos dejar la ropa que hemos bajado de la azotea para luego plancharla…..me temí lo peor….Cuando fui al cuarto me encontré la caja completamente repleta de ropa usada y vieja, especialmente de calcetines, por lo que se encontraba abombada, en fin, realmente pudo ser mucho peor….en ocasiones, el mito de que las madres son un peligro es cierto, si te despistas van y te la lían.

    El ordenador venía acompañado de varios manuales, uno gordo de A.Sickler, que básicamente era un libro de literatura de los comandos más básicos del MSX y por otra parte sendos manuales más finos que aún conservo del ordenador, los cuales eran por este orden, las guía del MSX-2 vg 8235, el MSX home office (un software compuesto de procesador de textos y ficheros) y el MSX designer (un paquete gráfico). Estos últimos venían acompañados de sus respectivos disquetes de 360kb, los primeros disquetes que conocí de 3.5 pulgadas de una cara y baja densidad, propios de esta disquetera. Sin duda, el que más me gustaba era el Msx Designer un programa de diseño gráfico vectorial….algo parecido, en sus términos, claro, a lo que pueden ser programas actuales como Inkscape y demás….recuerdo que me pasaba horas entretenido, dibujando, pintando y experimentando….

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/photo_2016-10-23_16-51-12.jpg[/IMG]

    En concreto, con el MSX Home Office me ocurrió una de las anécdotas más rocambolescas que tuve con este ordenador, realmente cuando me metía dentro de las tripas de un software de procesador de textos, veía un montón de instrucciones y comandos todos en inglés….y por aquel entonces mi inglés era tan bueno como el que tengo ahora, pero vamos, que acabé liándome en una pantalla….no veía cómo salir….y en un momento dado…pulsé un botón en la pantalla, que ponía CALL FORMAT…..todavía me entra la risa cuando lo recuerdo…..¿qué era eso de Call Format? ¿Formatear?….mi inexperiencia con los disquetes y su uso me jugó una mala pasada…yo acostumbrado a las cintas de mi adorado C64….total que formateé el disco original del Msx Home Office, cuando lo volví a meter,….el disco estaba vacío, claro….lo había formateado…borrando todos los datos que venían previamente en el disquete…..un sudor frío me recorrió la espalda….no me lo podía creer, menuda metedura de pata. Al final, como tantas cosas en la vida, otras quizás no, tuvo en este caso solución, ya que acudí a la tienda, expliqué de una forma atropellada lo que me había ocurrido y me grabaron el contenido del disquete….no sé ni cómo…..ni qué utilizaron para hacerlo, pero recuperé el contenido original, aunque después de esa mala experiencia, no lo toqué mucho más y sí que me sirvió para darme cuenta de la importancia de leerse los manuales, y no sólo de mirarlos.

    Cuando usaba el teclado del MSX comprobé que era mejor que el “duro” teclado del C64 y mucho pero que mucho mejor que el teclado de los Spectrum gomas, que era un auténtico horror por no decir un dolor de utilizar. Sin duda uno de los puntos más interesantes que tenía este teclado eran los cursores. Me sorprendió agradablemente su ergonomía, ya que las teclas tenían forma de bajorrelieve, no sobresalían como el resto del teclado. Esto supuso para mí un cambio en la forma de jugar. Yo estaba acostumbrado a jugar con un joystick, especialmente por mi experiencia con el C64 y de hecho, tenía un joystick para el msx, sin embargo, el tacto, la sensibilidad del teclado y su precisión empezaba de algún modo a hacerme ver las bondades de jugar con teclado frente a jugar con un joystick. Este hecho no es meramente casual, hoy en día la gente juega más con pads que con joysticks, hay que reconocer que la precisión de un pad es superior a la de un joystick donde tienes que hacer movimientos que no siempre salen bien, pasar de jugar con un joystick a jugar con el teclado fue para mí un cambio similar, por ejemplo, al de mecanografiar con los dedos índice un teclado, frente a utilizar los diez dedos de ambas manos, y pienso que a mucha gente le ocurrió algo parecido. Hoy en día sin embargo he optado por ponerle pads, ya que los teclados, especialmente estos de membrana, llega un momento que acaban estropeándose por el aporreo constante de teclas, se acaban encasquillando, y realmente si tengo que elegir entre cambiar un pad o joystick frente a cambiar un teclado que es más difícil de arreglar y de sustituir prefiero más bien lo primero.

    Durante aquellos años, en msx pude disfrutar de algunas auténticas maravillas que la industria del videojuego para el hogar ofrecía con títulos especialmente de la japonesa Konami: los mencionados Road Fighter, Némesis (una saga que todo el mundo debería de poder jugar antes de morirse), Salamander, Knightmare, Maze of Gallious, King´s Valley (qué pasada de juego), Scramble Formation (esta era de la compañía Taito), Ping Pong, sin duda el juego más querido y característico del CGR 👿 👿 y muchos otros, todos estos en cartucho, insoportablemente caros, pero de calidad garantizada….o bien comprados o bien intercambiados con los compañeros de colegios en aquellos inolvidables recreos. Por supuesto, también estaban las cintas de Msx….sí este formato también existía, no me he olvidado de él, utilizaba un reproductor-grabador de casette que me prestó mi primo y que no estaba usando, con el cable necesario que sí tuve que comprar aparte, y podía cargar los juegos que existían tanto originales como “copias de seguridad”, aunque los juegos en cinta de Msx, como mucha gente ya sabe, y no voy a descubrir nada nuevo eran “ports” de los juegos de Spectrum, y no pocas veces con peores resultados en su versión para Msx, lo cual resultaba frustrante, no se veía un aprovechamiento real de la potencia de la máquina y te quedabas con cara de ¿eeeeeeh…? ¿Pero esto qué #$%&$ es???.

    Una de las características más importantes de los ordenadores MSX es que era un sistema, o más bien un estándar, que venía diseñado en origen de Japón, con independencia de que el fabricante de este equipo, Philips, fuera holandés, se prestaba a que múltiples fabricantes diseñaran máquinas msx cuyo software en principio sería intercambiable, mientras cumpliera la norma msx, fuea cual fuera el fabricante de la máquina msx, como he dicho (sony, philips, casio, etc…). Pero lo que más me llamó la atención es que el software, específicamente en su apartado de juegos, nos permitió conocer, entre otras cosas, a qué se estaba jugando en Japón.

    Para hacernos una idea, en aquella época Japón, al igual que ahora era un país conocidísimo por sus grandes avances tecnológicos, su innovación…eran tendencias que permitían describir un tipo de videojuegos que era reconocido inmediatamente por su enorme calidad “un juego japonés, de un ordenador que también se vendía en el mercado japonés, su principal mercado”, muy por encima del europeo, por eso los juegos que venían de allí eran tan admirados y cotizados, no en vano de Japón venían grandes compañías como Nintendo, Sega, Casio, etc…desarrolladoras de videojuegos. Por eso la grandeza del msx es que era un ordenador que nos daba acceso al software desarrollado en ese país…a Europa no llegaron ordenadores como los Sharp X1, Fm Towns, X68000, etc…pero sí llegaron los msx.

    Pero sin duda, por lo que siempre recordaré al modelo msx2 vg 8235 fue, sin duda, y en esto mis padres tenían toda la razón, por la disquetera y el campo de posibilidades que se me abrió. No recuerdo cuantos disquetes llegué a tener llenos de programas, juegos, utilidades, etc…llegué a tener, pero sin duda la instrucción FILES se convirtió en mi mejor amiga 😆

    Siguieron esos años, el intercambio de aplicaciones, ya no sólo de msx, sino también de C64, mi primo me lo prestó de forma temporal y acabo siendo casi un préstamo permanente….cintas de c64, así como disquetes, cartuchos y cintas de msx rulaban por doquier. El apartado de copias de respaldo empezó a superar paulatinamente a los originales, especialmente cuando descubrí un sitio en La Laguna en la Calle Nava Toscana, en una casa particular un auténtico centro de copia y distribución de juegos, lo recuerdo perfectamente. Gente haciendo cola para comprar copias, era alucinante…había personas trabajando allí horas y horas que no daban abasto para copiar y vender de cualquier sistema (Commodore, msx, Amstrad, Sinclair, Atari), cualquier juego que se te ocurriera y pidieras lo tenían…y el precio era de chiste, 100 pesetas, o lo que es lo mismo 0,6 Euros. Hay que tener en cuenta que un juego en cinta generalmente no bajaba de las 500-600 pesetas y estaba dentro de un margen de 600-1000 pesetas y si hablamos de cartuchos la cosa se dispara a precios de partida que oscilaban entre las 3000 pesetas hasta…buf….8.000 pesetas e incluso más….pero qué caros eran. Realmente no había color, la gente compraba esas copias sin ningún problema, no había dinero y el ansia por disfrutar de títulos era enorme…además vivíamos el mejor momento del software en España, gracias estudios como Ópera Soft, Dinamic, Toposoft, Zigurat, etc… y con Erbe como principal distribuidora, la sensación de orgullo patrio que nos invadía no tenía precio, parecía que formábamos parte de una silenciosa corriente que iba a cambiar, y de hecho estaba cambiando las formas de ocio y entretenimiento.

    Y sin embargo lo mejor estaba por llegar….sí…por llegar, y sin embargo fue precisamente lo que precipitó el fin de mi idilio con los ordenadores, aunque supongo que algo de culpa tuve yo también….

    [b][u]1986: un breve inciso[/u][/b]

    Por aquella época, y ajena al mundo de la informática, llegarían también mis otras 2 grandes aficiones que se resumen en esta memorable portada, cualquiera que me conozca sabe perfectamente a qué dos aficiones me refiero:

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/detail.jpg[/IMG]

    ….pero no hablaré de ello, porque tendría que poner audios, …y quizás rompería la paz y tranquilidad de esta cómoda lectura.. 👿 . 👿 👿 👿

    [b][u]1989[/u][/b]

    En las navidades del 89-90, tiene lugar un hecho memorable y que lo considero como el tercer año clave. Ya había escuchado desde hacía un par de años y por las revistas que leía y por los comentarios de amigos entusiastas la aparición de un ordenador de la compañía Commodore, una vez más, que venía a arrasar en el mercado, este ordenador no era otro que el inmortal Commodore Amiga 500, un ordenador de 16 bits que dejaba los ordenadores de 8 bits en meros juguetes o eso nos parecía cuando veíamos la espectacular campaña de publicidad que habían hecho en España con esta máquina.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/39bd7de08c361de14115a6dc47fb5887.jpg[/IMG]

    La compra del Amiga se gestó con bastante esfuerzo por mi parte. Fue una exigencia de mis padres, ellos no me iban a regalar así como así este ordenador…y eso que su precio 98.000 ptas. era inferior al del msx2 de hacía casi 3 años y siete meses, pero tuve que emplear los ahorros de cerca de 2 años, y como aún así no llegaba a esa cifra, llegué a un acuerdo con mi padre para trabajar en su bar. En realidad, esto no era nuevo, varios años antes ya había hecho lo mismo pero sin paga, casi como un juego, la de horas que me pegué en el trabajo de mi padre echándole una mano….aquello era explotación infantil 😆 😆 …siempre comento la anécdota de que recuerdo perfectamente estar fregando platos cuando se retransmitían los partidos de fútbol del mundial del 82 emitidos por la segunda cadena (entonces se llamaba así a la 2) que se celebró en España, encima de una caja de refrescos vacía y vuelta del revés ya que el fregadero estaba demasiado alto y me costaba llegar :dry: .

    Tengo que decir que lo que se vivió en aquel momento con el Amiga, ese momento de cambio, tanto cuantitativo como cualitativo, no lo he vuelto a sentir nunca más, hasta me atrevería a decir que los que vivimos aquella época les pasó igual. Estábamos antes una máquina sin parangón en el campo de la informática destinada al hogar, las posibilidades que tenía eran increíbles a todos los niveles: juegos, música, aplicaciones, productividad….era sencillamente alucinante. Sus gráficos empezaban ya a asemejarse a los que veíamos en los salones de recreativas, su sistema operativo era una maravilla…Posteriormente este ordenador le ampliaría la memoria de forma interna con un módulo de 512kb con lo que pasó a tener 1 mega, tengo que decir que en realidad me lo ampliaron….yo por aquella época no me atrevía a tocar nada de forma interna del ordenador, ni a cacharrear, ese término tan popularmente aceptado hoy en día, por lo que al final pedí que me lo hicieran.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/amiga500.jpg[/IMG]

    Juegos maravillosos como Kick Off, el alucinante Shadow of The Beast, el genial Alien Breed, Cadaver, y un largo etcétera entre muchos otros…desfilaron por mi Amiga, haciendo las delicias de cualquier amigo que viniera a casa y se quedaba embobado viendo ese derroche tecnológico. Fue en este sistema, seguramente más que con ningún otro donde el pirateo llegó a unos niveles que nunca había visto…el programa X-Copy acabó convirtiéndose en el perfecto complemento…por no hablar de los swappers…mi biblioteca de software empezó a ser tan grande que llegaba un momento en que no sabía ya ni lo que tenía….

    Uno de los peros que tenía en ese momento era el tema de la pantalla, tenía que conectarlo al ya viejo televisor comprado años atrás con el modulador RF que traía el Amiga…fue por entonces cuando me acordé de la decisión de haber pillado un televisor y no un monitor específico, el susodicho Phillips, con las salidas de video compuesto…

    El panorama había cambiado mucho desde mis primeros inicios. Tenía 3 ordenadores, pertenecientes a 3 sistemas diferentes: C64, Msx-2 y Amiga, que trataba de compaginar en la medida que el tiempo me lo permitía, pero claro…yo ya estaba saturado y también hay que decirlo no era la misma persona que en 1982….los años no pasan en balde…tus valores, normas y conductas van cambiando…cualquiera que lea estas líneas entenderá perfectamente de lo que hablo.

    Supongo que eso influyó de forma decisiva en lo que ocurrió después.

    [b][u]1991 El principio del Fin[/u][/b]

    Un buen día, yo estaba trasteando con el Deluxe Paint de Amiga (nunca lo olvidaré), y mi madre entró en mi habitación…no le gustó nada lo que vio, en realidad desde cierto tiempo no le gustaba nada el tiempo que perdía entre tanto ordenador, y se armó la de dios….me reprochó que estaba dedicando un tiempo excesivo a “perder el tiempo con los ordenadores”, que si todavía fuera que me iba a dedicar a eso lo entendería, pero que como no iba a ser informático (adelanto que nunca llegué a serlo), no tenía sentido que ocupara tanto tiempo en ellos.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/asfdasdsfa.jpg[/IMG]

    Realmente, mi madre tenía razón, en muchos sentidos, yo no programaba absolutamente nada, la ausencia de interés por la programación unido al hecho de que no tenía nadie que me lo explicara (mi primo podría haberlo hecho, pero él estaba ya en otras cosas, su vida reconducida, y prácticamente ya no nos veíamos tanto como antes) y me dedicaba más al “uso” de las aplicaciones informáticas como un mero consumidor, pero dedicándole muchas horas. La verdad es que aquella bronca supuso un punto de inflexión, removió de alguna forma mi conciencia, estaba en una edad crucial en la que estaba recibiendo muchas influencias, coacciones o como lo llaman los sociólogos “socializaciones”, en realidad sentía que me estaba perdiendo también algunas cosas, el tiempo cada vez era más escaso y muchos intereses que tenía presionaban a su vez sobre ese escaso tiempo y reclamaban un trozo de él….el desenlace era más que evidente…

    Después de esa bronca y con la idea de pensar en otra cosa, salí de casa bastante mosqueado y me fui al cine…la película que fui a ver…”Le llaman Bodhi”.

    Faltaban pocos meses para que llegaran las navidades que finalizarían ese año y empezarían un año nuevo, el año 1992, el año del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, de Madrid Capital Cultural, de los juegos olímpicos de Barcelona, de la Expo de Sevilla…..en definitiva el año de España…

    Sin embargo esas Navidades, se produjo un cambio importante de tendencia….por primera vez en bastantes años no pedí ni me regalaron, ni compré nada referido a la informática en general…me puse a ahorrar, tenía interés en acudir a alguno de esos eventos y no había más remedio que disponer de mucho dinero para ello.

    A mis padres les pareció bastante bien, consideraban que era un signo de madurez y por otro lado eliminaban la preocupación que tenían de que siguiera invirtiendo más dinero y tiempo en la informática. Para ellos lo que en principio era un instrumento para mejorar en mis estudios, se había convertido en un vicio que consumía más y más tiempo y no me dejaba ver más allá de eso, de ahí su alivio por el cambio que estaba experimentando.

    [b][u]1992 El funeral de mi afición[/u][/b]

    El cambio experimentado en los meses anteriores, en mis hábitos y de alguna forma en cómo había cambiado realmente yo, determinó que ya pasara menos tiempo que antes con los ordenadores….me estaba haciendo “mayor”…no en el sentido de que pensara que los ordenadores fueran juguetes o eran una pérdida de tiempo, simplemente yo estaba cambiando, mis aficiones estaban cambiado, el escenario en el que movía ya no era el mismo y me exigía una mayor atención.

    Un buen día (o mal día, según se mire), en víspera de los exámenes, estaba con un montón de apuntes en mi habitación, de muchas asignaturas, necesitaba espacio, tiempo…..y eso me lo estaba quitando los ordenadores, que aunque ya no pasaba tanto tiempo con ellos, allí seguían de forma testimonial. El siguiente paso que seguí fue recogerlos y empaquetarlos, junto con todo el software, cartuchos, cintas, cajas repletas de disquetes, etc…En un acto que ahora cuando lo recuerdo se me asemeja más a un funeral que a una modificación del espacio y la disposición de los muebles en mi habitación.

    Cuando metí los equipos (c64, msx2 y Amiga500) en sus respectivas cajas…parecía que estaba enterrando a un familiar y además para más inri fueron colocados en el armario que parecía el nicho que se reserva a los difuntos en un entierro…Lo que al principio creía que sólo era algo temporal, que cuando acabasen los exámenes volvería a utilizarlos, y no fue así. Cuando me venía a la memoria que los tenía en el altillo del armario, un sentimiento de pereza me venía…y me decía: “mejor lo dejo para la próxima semana, ahora no, que no puedo”.

    Se puede decir que esta frase es el mejor epitafio a cerca de 10 años de idilio en la verdadera y gran época de la microinformática en España, y yo por lo menos puedo decir, con mucho orgullo y satisfacción, que la había vivido.

    En ese verano del año 1992, hice el viaje a la Expo de Sevilla, aún recuerdo el insoportable calor que pasé….pocas veces he pasado tanto calor en mi vida, de ese viaje sólo me quedan los recuerdos, gratos recuerdos y uno de los pases que compré y necesité para ir 3 días a la exposición durante la estancia de una semana que pasé allí.

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/photo_2016-11-03_20-25-07.jpg[/IMG]

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/photo_2016-11-03_20-25-16.jpg[/IMG]

    Cuando volví, yo ya era otro…se podía decir que había llegado al final de un proceso y en principio no parecía haber vuelta atrás…. ¿o sí?

    [b]Pd:[/b] en ese año ojeé una revista de informática y vi anunciado el modelo de Amiga 1200, que con mucho dolor no pude comprar en aquel momento. El destino quiso que este equipo llegara a mis manos bastantes años más tarde….pero esa….es otra historia….

    [IMG]https://dl.dropboxusercontent.com/u/8540324/biograf%C3%ADa/%C3%A9poca.jpg[/IMG]

    [b]FIN DE LA PRIMERA PARTE[/b]

    [b][u]SEGUNDA PARTE: AÑO 1998 EL RENACIMIENTO DE UNA AFICIÓN (CONTINUARÁ)[/u][/b]

  • #6557
    Supersonico
    Seba
    Participante

    Increible, me la he leido de pricipio a fin y me ha encantado, sin duda, aunque mi historia es bien distinta, comparte muchos puntos en común con la tuya que hacen imposible que vengan a la mente ciertos ataques de nostalgia. Muchas gracias por compartir!!

  • #6558
    OBI WAN
    Jose Modesto
    Participante

    Genial el relato Juan,,,la verdad algo similar a lo vivido en mi caso,,,el C64,el mundial de España,la Expo de SEvilla,,,increible las coincidencias
    El Msx 2 que tecomente el otro dia en la Ure es el mismo que tu te compraste original,,un Philips Vg 8235
    Gracias por compartir,,ha sido muy ameno
    Saludos

  • #6559
    txinto
    Mr. Chin
    Participante

    Bua, brutal! No lo he leído aún, pero menudo un curre.

  • #6560
    rgrocha
    Roberto
    Participante

    Yo estoy esperando a que salga la película :p :p

  • #6563
    airamcruz
    Airam
    Participante

    Coño yo fui el primero en postear y me lo borraron

  • #6565
    Lenko
    Lenko
    Jefe de claves

    Yo le dije que ya sólo por la portada de Sienkiewicz merecía la pena 😉 Gran historia.

  • #6575

    Muchas gracias a todos por los comentarios 😆 😆 😆

  • #6577
    Kempston
    Kempston
    Participante

    Me quito el sombrero.
    Gracias.

  • #6582
    magoric
    magoric
    Participante

    Muy buena historia. La mía es completamente diferente, la verdad, pero hay un punto en común, la pasión por estas máquinas.

  • #6584
    OBI WAN
    Jose Modesto
    Participante

    a ver si alguien mas se anima..;)

  • #6588
    Konamito
    Konamito
    Jefe de claves

    Muy buena historia, contada con mucho detalle y que es similar en muchos aspectos a la que hemos vivido algunos de los que vivimos por aquí.

    Esperando con ganas la segunda parte. ¡Buen trabajo!

  • #6725
    KeiDash
    Adrian
    Participante

    La verdad es que relatar aquí mi historia sería no darle todo lo que se merece a la tuya creo que llevabas tiempo pensándolo y la verdad, se nota, me ha encantado y como dicen por aquí,de libro.

    Creo que más o menos, todos los que nacimos entre los 60/80 tenemos más o menos (unos más que otros) muchísima historia que contar con todo este mundillo que nos rodea.

  • #12667
    gcp
    Gustavo
    Participante

    Buenas amigo, cuanto tiempo, me ha encantado tu historia de aquella época gloriosa de los videojuegos, y mas cuando se asemeja en mucho a la mía, esas tardes recorriendo los bazares del Puerto de la Cruz que en aquella época habían muchos, sobre todo de los hindúes, que tantas cosas tenían en sus bazares…., tantos momentos, que recuerdos.

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